Sobre mi

Berta Torres Gascón

Psicóloga Sanitaria / Terapeuta Gestalt / Arteterapeuta / Música

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Lo que me gustaría compartir primero sobre mi es que todas las herramientas que ofrezco durante las sesiones, fueron y son primero mis herramientas; pues soy de la opinión que no puedo dar lo que no he vivido en mi camino de transformación y crecimiento personal que continua a día de hoy.

La Psicología me ayudó a crear una base sólida desde la cuál ir creciendo personal y profesionalmente.

El Máster Oficial en Psicología Clínica me permitió profundizar en la Psicología y obtener una mayor especialización para la práctica en mi consulta.

La Gestalt me descubrió el aquí y ahora, me regaló una nueva forma de sentir, expresar y funcionar a través de la presencia.

La Arteterapia me hizo conectar con las profundidades del inconsciente como ninguna otra técnica lo hizo antes, a través del contacto con el vacío soltando cualquier expectativa y desarrollando una confianza absoluta en el propio proceso creativo.

La Música desde muy pequeña me ha acompañado y ha sido un elemento de comunicación y fuente bienestar esenciales en mi desarrollo humano. En mi consulta la la música y voz en directo a veces están presente, complementando el proceso de profundización y el asentamiento de los beneficios derivados de la terapia individual.

Si quieres escucharme puedes hacerlo en el Canal de Youtube Cantando Contigo, te dejo el link a continuación:

Cantando Contigo – Berta Torres Gascón

A lo largo de mi vida tuve experiencias dolorosas y traumáticas  que se convirtieron en grandes maestras y me permitieron encaminar mi vida hacía lo que es ahora una profesión que me apasiona: acompañar personas que viven situaciones de muerte y de dolor.

Mi historia

Todo empieza en mi infancia dónde recuerdo muchos momentos de soledad y dolor derivados de la situación que por aquel entonces se respiraba en mi casa. Aprendí a muy temprana edad a sostener: la pérdida, la soledad y una tristeza muy profunda. Recuerdo desde muy pequeña ser muy sensible a mis propias emociones y la de los demás.

De manera natural al acabar mis estudios en el instituto decidí estudiar Psicología, para entender más profundamente mi propia naturaleza y la de todos los demás. Allí aprendí un marco teórico pero al acabar mi formación, sentía que me faltaba la práctica. Así que amplié mis conocimientos cursando el Master en Psicología Clínica. Y gracias a una compañera que conocí en el Master, Clara, al mismo tiempo también cursé una formación de Terapia Gestalt.

Durante este proceso empecé un trabajo personal profundo de aprendizajes y vivencias dónde fui tejiendo conscientemente mi particular constelación de pérdidas, ausencias, dolores, miedos, vulnerabilidad y esperanzas dándoles un lugar en mi ser. A medida que integraba conscientemente esos paisajes internos, desarrollaba también una capacidad y sensibilidad en el acompañamiento de esos mismos paisajes universales en los pacientes que hacían su proceso en la terapia conmigo.

Me di cuenta de cuántos hábitos automatizados y normalizados había en mí, y a mi alrededor, hábitos que no solo me habían desconectado de mi misma, de mis sentimientos y deseos más profundos. De sentir y caminar mi propia vida desde la libertad y el gozo.

Durante los últimos años he estado acompañando procesos de transformación, muertes, renacimientos y pérdidas muy dolorosos. Y en cada ocasión he trabajado desde: la profesionalidad, la empatía, la escucha, el respeto, la creatividad y la sensibilidad. Logrando acompañar a cada paciente en su proceso hasta dónde necesitaba llegar en ese momento vital. Pues para mi el camino del autoconocimiento es infinito y la terapia que ofrezco es finita.

En mi forma de trabajar, uno de los objetivos claves es que la persona que viene a la consulta descubra y aplique sus propias herramientas y pueda ser autosuficiente.  A través de mi experiencia en la práctica clínica he diseñado el Plan Terapéutico Intensivo (PTI) dónde podrás trabajar profundamente tu proceso de duelo. La duración del PTI es de 24 sesiones, realizando 1 sesión semanal de una hora y quince minutos.

Delimitar el tiempo de terapia ayuda a crear un sentido y nos permite realizar el trabajo terapéutico con mayor fluidez y efectividad. Al saber el punto de inicio y de llegada se genera un marco de seguridad y ritmo de trabajo.